sábado, 9 de mayo de 2009

Dos elogios pertinentes

Elogio del vino



El vino de mi ritual, vino de la memoria:
Es mi vino, es vino bueno,
y es el como el andamiaje,
desde mi alma, a la tierra;
ensueño de los ensueños
por siempre verde en mi mente,
que se me vuelve canción.
A mi ver, se me ha paseado por el cuerpo,
sin culpa,
es un llamado,
a la voz de los sinsontes,
con su arte para contar,
los sones bellos del mundo.

Elogio del tequila

A mi negro paladar
no se le va con mixtura:
lo quiero bien de Jalisco;
donde la reina Mariana,
le dio linaje real.
¡Tequila bien de su alcurnia!
De Caballito Cerrero,
de agave de Amatilán
cocido en horno de tierra, molido,
por manos fuertes,
donde hay silencio en el hombre,
y en la mujer, la cintura,
preña su soledad.




© 2009 by Eduardo Dante Dall´Ara

viernes, 8 de mayo de 2009

La silueta del lobo sobre la luna blanca

Para Laura Díaz.





He visto, en el sur, aullar de hambre a los lobos;
eran reales, su aullido, me dolía en los oídos,
y su figura, en lo alto,
fue una patética sensación del olvido.
Otra vez, en el norte, como instrumento de un mundo deshumanizado,
al servicio del mercado de consumo,
me sucedió lo más simple,
lo más elemental:
tener sed, ¡un disparo en la realidad!,
muy lejano al mundo de las fantasías.
Sólo sed. Y estaba en el medio del monte santiagueño.

Una viejita de cabello de luna (qué recurrencia)
me dio agua,
pero es más, me dio del agua más dulce, su sabiduría.

Yo estaba al pié del aljibe, mi cuerpo lleno de abejas,
y como me vio turbado me dijo que no temiera,
pero también que no hiciera ningún movimiento brusco.
Cuando sacié mi sed,
le comenté que ella debería tener mucha miel.
Me contestó que no,
porque el respeto que ella merecía de las abejas,
fue que jamás usó más de lo necesario.

Volvieron a mi memoria, aquellas noches del sur,
la de los lobos hambrientos.
la del dolor en mi historia,
en mi presente vigente.

La realidad, la esperanza, la mentira, la inocencia;
El coraje y la convalecencia en ésta ambición genital,
de poseer
más de lo que necesito.
Desde ese entonces,
aprendí a luchar por lo esencial, nada más,
y a compartir todo lo que pueda compartir.
Yo pienso que en éste mundo,
los mayores hambres que tenemos,
son nuestra excesiva ambición,
y la ausencia ancestral…

de solidaridad.




© 2009 by Eduardo Dante Dall´Ara

jueves, 7 de mayo de 2009

Fuelle y el dúo de mush y mrr (o la amistad entre perros y gatos)

¡Tomá mate y aviváte!

(Para el perro de Florencio Varela llamado Fuelle, su amigo Mush y el amigo de Sinaloa llamado Mrr)





Él es un perro raro.
¡Patotero!
mitad pato y mitad tero (¡gracias midachi!)
o sea, ¡que no es ni chicha ni limonada!
cuando lo traje,
fue por un regalo
que me hicieron unos amigos,
que ya no lo son tanto:
de ellos me quedó el perro, nada más ni nada menos,
y bueno,
él, se instaló en mi casa.

En su primera mañana,
Le dió moquillo.
Y el médico para perros. Me dijo no hay salvación, si lo logra,
quedará con secuelas,
un tanto difíciles de curar.
El asunto es que mi perro,
se hizo una cura de sueño.
Durmió casi cinco días.
Una mañana, se despertó,
se sacudíó,
y salió corriendo unos gatos.
Tanto que al salir,
lo atropelló un auto.
Otros cinco días de cura de sueño.
Sobrevivió a ése, y otros tantos atentados de su salud a la vida.

Hoy me sigue esperando, en la puerta de la casa.
Con un pequeño detalle, ahora con el Mush,
que es la versión de Fuelle,
¡en gato!:
“vago y mal entretenido”.
Y éste, con el perro, mantiene una relación,
que se podría definir… como de
odio amistoso, amistad que se rompe,
si de comida se trata.
¡Ahí se nos pudre todo, se acaba lo que se daba!
Y así es que pasan mis días,
ellos son mis confidentes.
Pero hoy se nos agrega,
otro gato sinvergüenza,
que se los pongo aumentado, en ésta misma pantalla,
con música,
los dos lo miran, parece,
como si comprendieran.

Éste es un gato corriente,
llamado Mrr por su dueña,
nativo de las calles de Sinaloa,
y me dicen, que es tan ladino el barcino, que se cree perro.

¿No les parece amigos,
que es una historia de magia?
Dos gatos con un perro,
pueden comunicarse si, inclinando la cabeza, moviendo rabos, fregando mis pantorrillas,
y logran para la envidia, sonreírle a nuestra vida.




© 2009 by Eduardo Dante Dall´Ara

Las malas palabras

Dedicado con el más profundo de mis recuerdos, al negro Fontanarrosa, que de esto la sabía lunga.





Cuando alguien porta en sus alforjas,
como un par de palabras solamente:
¡Qué se yo ¡ ¿Viste? El cosito.
¡Ése coso que tiene una cosita!
Ésta chica, ¡Vealá! Yo me la pego.
Bollo, coño, bacalao.
Lolas, gomas y limones.
Cabezón, cacao y chino tuerto.
No proviene solo del hablante,
Sino que es un simple manifiesto,
de su falta de respeto con el prójimo.

De modo que en defensa de la lengua,
les digo, que mi vida,
nunca fue un lecho de rosas:
y he buscado, en mi bohemia, cultivarme.
para salir de este infierno tan temido,
con mis alas, las palabras y el sentido.

Y si bien, yo no soy un puritano,
por lo menos, apelo a las opciones,
de usarlas, en donde ya no hay,
ninguna alternativa, ¿se comprende?




© 2009 by Eduardo Dante Dall´Ara

miércoles, 6 de mayo de 2009

El síndrome de la observación (o la gallina instructora) y sus consecuencias

A Camilo Canegato, ¡oops!, a Marco Denevi.




La versión de él (que se inventó un amor para que ella lo viera)


Cuánto es mi inmenso dolor,
que es imposible, que puedas,
sabes, sentir mi pasión,
de fría lluvia es mi espera.
La turbia luz que yo espero
puede que tu voz comprenda
el recurso, de un poeta
extraño, ausente. ¡tonto! ¡iluso!
¡tuyo! Que profundo
es tu ¡hay! También tu invención.

Viejas palabras, que fueron
mi creación: lo he visto un día,
perdido en el gallinero,
cuando una de las gallinas
se abalanzó hacia el mendrugo,
y, pobres, si tu las vieras,
corriendo , desesperadas,
detrás de lo que no vieron,
si ello tal vez funciona,
porque no ha de ser contigo.

¿Sabes? Ella no existe.
¡yo la inventé para ti!
Sólo para que, ¡tú!, me vieras
No hay nada de aquellas cartas,
ni mis salidas nocturnas,
ni las cartas perfumadas.
¡todo es mentira! Yo fui,
tan artesano en la farsa,
que hoy me cuesta decir, que,
lo hice para que me vieras.




Versión de ella (que se enfermó de amor, y, le creyó la historia)


Prefiero sentir que mi amor, está, para siempre vivo,
junto a dos almas sedientas.
Siento tu aliento en el zaguán, aliento de la verde viva,
aliento de de una voz de muerte;
muerte que me enfría la cara, mas, se atenaza entre mis piernas.
¿acaso no es una forma de morir?
Mira , ¡no importa nada de lo que hayas dicho!
¡Estoy aquí! Y ahora, soy tu camarada;
Si tú mentiste, yo miento,
Y lo único que, de en serio, es destacable,
Es que yo estoy en tus brazos,
por mi propia decisión…
¡Yo te creo!





© 2009 by Eduardo Dante Dall´Ara





Los personajes de esta pequeña historia son personas muy caras a mis afectos, éste poema surge de la observación de sus conductas; su nombre me los reservo, y por supuesto es para ellos.

martes, 5 de mayo de 2009

Quiero hablar de tí

Para Candy Castro, mi regalo de cumpleaños. ¡Que los cumplas feliz! Un poema romántico.




En la ciudad desierta, quiero hablar de ti, como si fueras
una ría milenaria, donde se unen todos los sabores;
allí donde una danza de gaviotas, ay,
se conjura con todos los recuerdos:
es mi hambre,
mi sed,
mi angustia enternecida,
de cómo he de dormir sin tu ternura,
y, ¿a dónde iré a parar
sin tu rayo de luna,
sin la sal de tu pecho?,
¿y qué será de tu sombra?
¿adónde estará,,,
con mi gota de rocío?




© 2009 by Eduardo Dante Dall´Ara

Más allá de la espera

Éste poema está dedicado a Beatriz Alarcón García, pues le debía uno, y como ella manifestó que es admiradora de Dante Alighieri, preferí, desde lo formal, hacerlo al estilo de los clásicos sonetos de Dante.





Si los placeres, hoy, por mi vinieran,
y yo corriera, raudo, a su ventura,
es natural que pierda mi armadura,
porque ellos son bellos, y me esperan.

Pero hoy en el camino, a media vida,
miré tus ojos, y te vi la urgencia,
no supe que decir ¡en mi experiencia!
no hallé la senda de la luz, perdida

en tu caliente pecho. Matutino,
amanecer de goces y de espera,
muy cerca del dolor y, el desatino.

No es cosa que el amor y la acechanza,
se juntaran en mi, y a nuestra vera,
y hacer de mi en el tiempo, la templanza.




© 2009 by Eduardo Dante Dall’Ara

Tres haikus para ti, que cumples 16, Julio Dante

El haiku (俳句, haiku?), derivado del haikai, consiste en un poema breve de tres versos de cinco, siete y cinco sílabas indistintamente. Es una de las formas de poesía tradicional japonesa más extendidas. (575/757 /775/ o 557)
http://es.wikipedia.org/wiki/Haiku


la vida nunca es triste
tú, mírala de frente
el bien perdura


si amas cuando ames
ama como quieras
que te amen a ti
(este fue una adaptación de un refrán popular francés)


a toda la belleza
captúrala. vívela,
pese a los riesgos


© 2009 by Eduardo Dante Dall´Ara

lunes, 4 de mayo de 2009

La verdad o la intimidad (poema bipolar)

Antes de ir a los bifes (suelo hablar así) me parecen pertinentes un par de aclaraciones: 1) ésta obra está dedicada íntegramente a Griselda García, porque es su cumpleaños y porque ella me sugirió (a mi pedido) los temas. 2) en la obra no hay ningún tipo de alusiones personales, no quiero que se malinterprete esto, porque yo tengo mi vida y ella la suya. Simplemente que a mi se me ocurrió ésta idea para hacerle un regalo y como yo soy un hombre de palabra, aquí están. 3) En la disyuntiva de elegir la forma (soy un tipo ordenado eh?), opté por hacer un homenaje a Luis de Góngora y Argote, sacerdote, poeta y dramaturgo español del Siglo de Oro, uno de los tantos poetas que yo admiro; y he tomado un poco de su estilo en los sonetos.



para Griselda García

Soneto I

La verdad de un amor y su medida


En mi verdad, te halago, te comprendo;
no ha de ser, como bruma en el desierto,
ni corona el silencio, que ya muerto,
relucirá en respuestas que yo, entiendo.

Es mi verdad, yo soy un solitario:
A fuer de éste placer que ya me anuda,
y es tanto, que, me acerca a toda duda,
haciendo con mi mente un inventario.

Es verdad, si quisiera ser el mismo,
no podría: mi vida está marcada,
el iris de tus ojos, es mi abismo.

Y la verdad confesa de mi meta,
es mi alma, que perdida , acongojada,
se rinde ante tus pies, y a tu saeta.


Soneto II


La intimidad al son de mis canciones


Perdón por mi silencio, que es profundo,
grave, mensurable, como la vida;
¡es tanta la visión de tu partida!
que no hay dolor mas grande en este mundo.

Pero ahora no es cruel, este momento,
no hay prisa, ni palabra, ni ascetismo:
aquí me encuentro a gusto con mí mismo
bebiendo de tu piel, como alimento.

Yo soy un hombre fiel, y te aseguro,
que no hay mujer mas bella en esta tierra
¡que tú con el convite y tu conjuro!

Mas antes que te vayas, te recuerdo,
que mi alma no te exige ni te encierra,
solo asumo tu amor, y allí, me pierdo.


© 2009 by Eduardo Dante Dall´Ara

domingo, 3 de mayo de 2009

Café y palabras

(Manifiesto en favor de la palabra como arma de seducción)




Un beso, es el punto sobre la i, en la palabra amor (Matthew Parkhill)




Un café
siempre fue para mi
la antesala de la cama
pero más que el café
fue la palabra
café y palabra
si no hay café no hay palabra
y si no hay palabra no hay conquista
y si no hay conquista no hay posibilidad de cama
pero era un hecho
para eso me preparé
construí mis armas con poetas, cuentistas, y novelistas
a los doce años
me inicié en el amor y la poesía, entre malandras y prostitutas
aún tengo en mis oídos
mi estrategia y mis palabras
caballitos de batalla para hacer del amor una cosa más alegre
fui afortunado
siempre tuve mujeres hermosas
pero ese no fue mi objetivo
poco me importó la belleza del afuera en sí misma
porque no hay magia posible
en un saco vacío
mas si uno se atiene a la ley de los opuestos
siempre cayeron las más bellas
en la red de mis palabras
hasta una me dijo que al señor Gräfenberg
lo tenía entre ceja y ceja
o entre palabra y palabra
me habló de una estimulación en la pared frontal
que requería un empuje en cierto modo opuesto al que se cree
vigoroso y excitante
que le hacía ver estrellas
cuando escuchaba mis poesías
puede que sea más complejo, pero es lo que sé,
lo aseguro,
y no me fue mal en la vida.




© 2009 by Eduardo Dante Dall´Ara

Pancracia y la tetera amarillenta

(o acerca de cómo el nombre no hace al hombre/ o mujer en este caso/y los efectos inversos)


Y sobre su larguísimo nombre tiene también otra anécdota: "El día en que conocí a Blanca, mi mujer, en una fiesta, la acompañé de regreso a la casa de uno de sus hermanos, donde iba a dormir. Habíamos bailado y conversado. Y al despedirnos, me preguntó cuál era, además del apodo, mi verdadero nombre. Yo vacilé. Y ella agregó enseguida: 'Decilo, peor que Hermenegildo no va a ser". (Hermenegildo Sabat)
"Todos nacemos artistas; después nos enseñan" (H. S)




Pancracia

Verdad, hombre o mujer, si uno pudiera,
ser bello, y atinado por el nombre,
se pierde ese misterio que te asombre,
y encuentros en la magia que te espera.

Es joven y agraciada, su pecado,
que fluye en su conducta instituida,
es cruel, y la persigue de por vida:
el nombre de su madre, le ha tocado.

No es Marta, ni Beatriz ni Magdalena,
Pancracia es el nombre de la joven,
y suena como estigma su condena.

Condena que no estuvo establecida.
A priori, se ha marcado a puro fuego,
y sangra por demás, en su alma herida.



La tetera amarillenta


Así como a Pancracia
le duele su nombre cuando la llaman,
y recurre al ardid de llamarse Gracia,
preguntando si no se parece a un pan de gracia:
les voy a contar la historia de su tetera amarillenta.

Ella (la tetera) estuvo un tiempo tirada, en un tacho de basura,
hasta que la vio Manuel , el gran amor de Gracia.
Él la encontró, la levantó, y se la llevó a su casa.
La limpió con denuedo, le sacó brillo, y la dejó como nueva.
Entonces ya no fue más la tetera amarillenta,
oxidada y sucia;
su color pasó a ser el oro, tanto, que no se usaba, para no ensuciarla.
Y fue el orgullo de Manuel y de Gracia,
dormida en el modular, solo para ser mirada.

Por eso amigos, los insto:
A descubrir la belleza, que en fin pudieran tener
todas las Gracias del mundo,
como mi amigo Manuel,
que tiene en su amor el signo
que nadie le supo dar,
y no es una pavada,
hablo de lo que buscamos, todos, en esta vida,
la felicidad,
no más.


© 2009 by Eduardo Dante Dall´Ara

sábado, 2 de mayo de 2009

Una forma especial de contar mi vida

Para hablar de mí,
es preciso tener siempre a mano, un diapasón de la, en 440;
porque la mayoría de mis recuerdos (por no decir todos),
están relacionados con la música.
Música en los sonidos,
música en los silencios;
música en frases,
significados, afectos, amores, y también los desamores.
Con matices, tempos, carácter,
colores, dinámicas, temores,
júbilos y decepciones.

La música me acompaña
desde mi nacimiento, e incluso uno de mis nombres (Dante) deviene de la música,
por Aurelio Dante(fallecido antes de nacer yo) quien se dio un lujo como muy pocos:
¡morirse del corazón,
tocando con su guitarra!
(¿uno elije lo que más quiere no?)

Cada hecho de mi vida, también se podría ver,
como un evento
musical.

Recuerdo, fue en Tucumán,
cuando tenía seis años, cuando una prima (Yanina) me hizo escuchar el piano.
¡Ojalá que pudiese haberme yo visto, y retratar el asombro!

Luego a los ocho años,
mi padre me regaló, la primer novia que tuve, una guitarra.
¡parece mentira, que haya llegado a tener todo el placer de este mundo
solo con mi guitarra!
Así canté mis penurias, como si fuera todo en el mundo,
sin temor a exagerar,
de mi voz o de mi modo.
Y así tuve el recurso, tan amado, tan añorado,
de hacer lo que yo quería
sin esperar permisos de ninguna especie.

Después, siendo ya más grande,
me encontré con la poesía, y ella fue quien me diera,
mi corazón vulnerable, pero también pedacitos,
de una esperanza en la vida.
Con ella he visto el hechizo
de una palabra:
el amor,
que cayera entre mis brazos sin prisa, angustia o dolor.

Hoy, a mucha distancia,
como una flor de mi aliento,
quiero que tengan de mi, y que caiga entre sus brazos,
una luz que no aparece,
con más señal que la vida:
palabras que son mi música,
estrellas
que dejan huella.


© 2009 by Eduardo Dante Dall´Ara

viernes, 1 de mayo de 2009

Aunque yo reviente dejo legado a mi gente

(A mí, jeje!)


Hoy, es cosa de mandinga,
pensar que la vida mía
no quedará en mi poesía.
Porque la llama se extinga
mi voz te dirá ¡qué minga!
Sonetos, odas, cantares,
¡son todos mis malabares!

Palabras para conquistas,
que me ha brindado la vida;
Sino mi bien, mi querida,
mas vale que nunca existas
porque no hay frases tan listas,
ni pinta, ni billetera,
para una noche cualquiera.

Así fue que mi destino,
que estaba bien para nada,
tal vez por una pavada
se me hizo rumbo, camino,
que diera verdad por tino,
a fuerza de los dolores,
fuera pródigo en amores.

En fin, tal cual es mi historia;
es todo lo que atesora:
Y no hay ni gata ni flora
no existe freno en la noria
que pueda con esta gloria,
porque estos besos y flores
son frutos de mis amores.




© 2009 by Eduardo Dante Dall´Ara

Confesión para no ser develada

Mi vida va, tal como yo la quiero.
He sido hecho, con la madera del amor,
nací para amar, y por amor moriré.
Aunque no tenga paz,
aunque viva en llantos, por amar demasiado.

He tratado otras cosas de este mundo;
más mi corazón no sabe,
no comprende nada,
que esté fuera de ti.

Es todo lo que hay en mí.

Estuve más de mil veces en las puertas del infierno;
cuando no estás conmigo,
cuando no me miras,
cuando no sonríes.
¡Dependo en todo de ti!

Si estás, quiero la luz que todos quieren,
blanca luna de todo de todo un espejismo,
que, con besos, me saca del abismo
y me lleva a los placeres que vinieren.

Si no estás mi vida se hace drama,
renace la miseria de este mundo,
irrumpe la deshonra y el destierro,
porque yo ya no soy yo y no es mi casa.

Tal es mi sentimiento, más Dios no quiera,
que lo sepas de éste modo.




© 2009 by Eduardo Dante Dall´Ara

Para Graciela

Es importante aclarar que este poema lo escribí hace unos años, cuando estaba viviendo un gran amor con Graciela, y el sentido del mismo es relativamente verídico, ya que siempre pensé que uno debe amar profundamente a alguien, pero jamás decírselo totalmente porque allí empieza a intervenir sutilmente un relación de “poder” que, por lo general, es destructiva. Gracias a ese concepto formado en mi juventud, es que pude sobrevivir a tantos amores que pasaron por mi vida.

¿No es que todo está bien?

Se están oyendo unas voces
que dan como cierta “cosa”,
“si no es conmigo, el abismo”,
y si me dices que no,
te mueres.
Si yo pudiera llevar
en mi frente una sirena
a este momento estaría
sonando todos los días.


© 2009 by Eduardo Dante Dall´Ara

jueves, 30 de abril de 2009

La señorita Pandemia

Pan pan pan
Todo pan
Pande
pande que
Pandemia
¿y eso qué?
¿Pan de harina?
¿Pan de queso?
¿Paaaaaaaaan
rayado?
No
Todo no

pandevirus

a ver que dice mi amor
que dice en el diccionario
ah
pan es todo
pero no
no todo es el pan de hoy
pan de mi
pan de mi a
pan de mi a la muerte
la señorita pandemia

buen provecho y vayasé
si puede
a donde usted ha nacido
le pido también de paso
contagiemé alguna rata
rata de laboratorio
de aquellas que siempre ganan
pero también se mueren



© 2009 by Eduardo Dante Dall´Ara

Viendo fotografías

Para Alessia.




Estás en mi imaginario, seguro,
como yo lo veo:
hasta el último detalle de tu piel, o en tu sonrisa,
no es nada que no haya visto, en mis febriles insomnios.
Imaginé hasta tus pecas, las que se ven, las que no,
la luna llena en tus ojos, y el rojo de tu carmín.
Tu frente ancha, el flequillo, tus grandes aros, tu cuello.

Si, eres tú, cuando niña. También eres tú cuando grande, y me pides
y me exiges, lo que tú vieras en mí. Y me dices que me amas.
En una pareces mala, en otra estás muy movida,
en las últimas me dices, que no podrás verme más,
me hablas de las presiones, y me pides que te piense.

¿Pensar en ti, mi querida? Yo pienso en ti cada día, cada instante,
no hay tiempo que anude el celo, de tu dulzura constante.



© 2009 by Eduardo Dante Dall´Ara

miércoles, 29 de abril de 2009

El dada Paradevananda y el suche Baranda

Primero: Toda coincidencia con personas reales es pura casualidad.
Segundo: Ésta poesía está dedicada a Arturo Ruiz, a propósito de las mentiras; y a un gran maestro que tuve, Aldo Alvarado.





Bajaron de su Rolls Royce.
Entraron en Alcachofa Cola SA.
Saludaron amigables,
hasta a los empleados de limpieza;
no es cuestión de discriminar,
(y si lo es que no se note)
y fueron a sus oficinas,
en donde, con satisfacción,
miraron largamente,
en la pantalla del plasma
el cuadro de sus acciones.

El dada (medio gordito)
y el suche (muy petisito)
se dedicaron entonces
a una profunda meditación…

al dada le fascinaba Graciela, su secretaria
(la de pezones rosados);
y el suche, enloquecía por Adriana
(los chicos la bautizaron como “la araña parrera”, vay´uno a saber porqué)

En público, dos señores,
mas sabios que todos los santos;
pero en privado
¡MAMITA!
Había que verlos reírse,
de todos sus feligreses.
Incluso en una sesión,
en sacra meditación,
he visto al dada y Graciela
escondidos en un puff
haciendo la porquería
y otra vez en redepente
entré a l´oficina un día
y estaba Adriana, la araña,
subiendo su pantaleta.

En las noches su rutina,
era el conteo de plata,
luego la pizza y birra,
después café y cigarrillos;
y al final de la jornada
pá despuntar el vicio
siempre hubo una seguidora
para hacerles el favor
no vaya a ser que en el karma
apareciera un castigo.





© by Eduardo Dante Dall´Ara

Se que me extrañas

(para Remy, un grande pero muy grande amor)



Pero también sé,
que no es lo único que sabes,
y no me parece justo: una mujer que se pierda, algo,
aunque sutil ello fuera…
por mis palabras.

Es cierto, mi amor, yo soy,
un artesano que al ver
aquello que nadie ve,
tiene el poder y el saber
lo que hay detrás de sus ojos.

Hay cosas que nunca dije
y soy consciente de ello.

¡Aquí está mi cuchillo!
¡Está clavado en la mesa!,
entonces puedo ejercer
la magia de las palabras,
y hasta los sueños del aire,
aire de ti y de mí,
aire de éste
o de aquella;
aire clavado en el mundo
sin más razón ni destino,
que el aire de la conquista.
Aire que en su medida, a veces seduce o viola,
todo depende de ti,
de cuanto tú me desees.

Pero veo,
que esto no ha sido en vano.
Si tú te has enamorado,
de este poeta en sus versos
habrá también que saber
si el bello amor es por mi,
o solo por mis palabras;
y más ,
también tendrás que saber…
cuando tú leas mis versos,
que no son míos,

son tuyos.




© 2009 by Eduardo Dante Dall´Ara

Cuando hago alusión al cuchillo clavado en la mesa, es porque en la antigüedad, el poeta, antes de sentarse a la mesa para escribir, arrojaba una daga sobre la mesa, si se clavaba de punta, recién ahí comenzaba a escribir.

martes, 28 de abril de 2009

De zaratokas y campaneros

Al menos yo,
conozco una zaratoka
menuda, de inmensos ojos, que si,
por variar, te elige una noche,
puede ser como los cisnes
tan bella, que si te mira,
ya nadie te salvará
(como te explico);
se esconde en pelo de fuego,
imposible describir,
aún para el más ladino.

Si no lo crees, arriesga,
a dejar que su mirada
se pose en ti,
viajarás
en un Paraná de Palmas,
más bravo que todo mar.

Y si eres campanero
no hay salvación amigo,
porque ella te ha de encender
por diversión nada más:
Que ni las ruinas de Tebas,
ni las columnas de Hércules,
habrán de ser importantes.

Para ti no habrá paisaje
más bello que su mirada,
ni habrá ya mejor camino
que su voz, dulce y serena,
y ansiarás que su palabra
sólo te encuentre a ti.




© 2009 by Eduardo Dante Dall´Ara
Para Flavia Re, una zaratoka de aquellas que no son de fiar, porque aniquila hasta con las flores. Espero que esto te haga reír un poco.

Canción

¿Quién es aquel pajarillo
que canta sobre el limón?
Anda y dile que no cante,
Que me duele el corazón...

(Folklore latinoamericano)



Para Gaviota, por lo que el nombre de tu sombra me recuerda siempre.





Por las calles de este mundo,
está asomando un peligro;
pero estás tú,
y no importan ni el socialismo bolivariense
ni la huelga de Morales,
ni la gripe porcina,
ni el dengue

porque estás tú

ni hablar de cotizaciones ni de todos los mercados
solo me importa subir desde tu vientre a tu boca
así eres tú
mi geografía eres tú
todo mi ser eres tú

pero

no olvides que tengo
mecanismos de defensa
solo por experiencia
y a fin de supervivencia
si un día tú lo intentaras y me quisieras borrar
yo
me recompondría
como pudiese,

y retocando mis alas
en homenaje a ti
viviría
simplemente.




© 2009 by Eduardo Dante Dall´Ara

La distancia

(para Sally)



Es como bruma
me adormece
me silencia
me entristece
y te sublima, a través de los días,
que pasan indolentes
mensurables
y en su paso lo destruyen todo, hasta las formas,
las figuras.

Pero tus labios, dulces labios,
húmedos y turgentes, adonde
tu sonrisa (y el aura que perdura en ella)
me asesina

(son trigueños, mezcla de blanco y rosado)

/nadie es más bella que tú
para mí/

¡y entonces te llevo en mí
hacia otro sol y otro cielo!
porque creo,
y creo en ti,
porque te vi,
y en ellos vi cierta luz, que nunca yo vi en ninguna

¡entonces fue que el abismo, se me hizo añicos con júbilo!
la distancia es solo un punto
entre tu pecho y el mío
entre mi boca y la tuya
entre tu sueño y el mío…



© 2009 by Eduardo Dante Dall´Ara

lunes, 27 de abril de 2009

No quiero hablar con nadie...

más que contigo;
ningún emisario ni representante,
así fuera santo, santa, o tu dignatario.
¡Desde luego que tú comprendes!
Allí estarán bien las cosas, me imagino, pues aquí parece que no,
el dolor anda bien de piececito, triunfando sobre el amor,
siempre en el límite de la desesperanza.

¿La ves? ¡Seguro que si! Ella, seguro que ronda, sigilosa.

Aquí se pasea de a pié,
siempre con la muerte al lado.
¡A ella yo no le temo!
Desde cuando era niño, aprendí su convivencia.

Aquí he visto a la gente, morir con sangre en los ojos, en la boca,
y en las fosas nasales.
Mira, seguro que tú sabrás,
ponerle fin a esta historia. Hay gente en las carreteras,
en los omnibuses, en los aviones, los zócalos,
las cámaras de TV, las salas de espera de los aeropuertos,
los hospitales. Y gente, multitudes, caminando con barbijos.
Ya se acostumbraron a verlo, como algo natural,
como si un barbijo fuera el auricular de una radio.

Es verdad, nunca he sido afecto, a querer hablar contigo.
Pero verás, me duele,
la herida de éste, aquella y aquel,
como si fuese la mía.
Y claro, como atenuante, tú sabes que es la verdad.

Siempre pensé que en tu casa se anidaron los ladrones,
los falsarios, y los pederastas.

Pero hoy, mi Señor , te digo,
de corazón te lo ruego,
hace falta más que nunca , le pongas tu mano a esto.



© 2009 by Eduardo Dante Dall´Ara

Las bellas cucarachas

(versión de la cucaracha)

¡Aquí estamos contigo!
desde hace millones de años
¡qué digo!
cientos de millones, y no hice,
nada más que acompañarte, ser parte de tu historia.
No dirás que he sido infiel,
a pesar de tus intentos de borrarme de tu vida.
Soy de rancio abolengo;
A pesar que entre nos, hay varios miles de 3000 razas, no somos racistas,
pero solo algunos,
hemos optado por convivir en tu hogar.

Todos los improperios han salido de tu ingenio
y de tus prejuicios, fíjate que en Alemania
hablan con mucho desprecio,
de la “cucaracha rusa”, y en Rusia nos dicen
la “cucaracha polaca”.
Eso es historia tuya.

Además; las moscas, los escarabajos y los ratones,
son más dañinos que yo, que soy bastante sociable,
y “pienso con la periferia”
y además nosotros si, que decidimos en grupo:
“todos para uno y uno para todos”,
¿Te suena?
Fíjate que curioso, que pueda vivir sin cabeza,
un par de semanas largas;
inmunes a casi todo,
hasta una guerra nuclear.

Algunos hasta podemos, procrear sin copular.
Incluso si es que me atrapan, transpiro de tal manera,
haciéndome bien el muerto,
que el agresor considera que no soy buena comida,
y entonces yo, que me salvo.

Aún así, hay cosas, que no he podido entender.
¿porqué la agresión, porqué?
El Gokiburi hoihoi,
prefiero el destino de kigo
o ser bichitos de Dios.



Fuente: http://www.leforo.com/showthread.php?t=22818
© 2009 by Eduardo Dante Dall´Ara
Glosario:
Gokiburi hoihoi.- Trampa japonesa para cucarachas, basada en una substancia pegajosa que las atrae. (traducción literal: “vamos, vamos, cucarachas”
Kigo.- Cucaracha también es uno de los kigo o palabras estacionales del verano y simboliza lo efímero.

Al amparo de la ciencia y la tecnología

(para Amparo, ya lo dije)

¡Ay, amor! ¡Cómo te explico!
¿Tú sabes la diferencia entra un principio y un proceso?
¡Ah! Bueno, la diferencia es que un proceso tiene explicación pero un principio no.
Entonces voy a explicarte lo que a mi juicio es inexplicable, porque es un principio,
El principio es amor eterno.
¡A ver!

Son procesos neuroquímicos en función del principio del corazón,
el estómago, la piel, el pelo, los dedos, los ojos, la boca, la lengua, y otras adyacencias.

Dicen que un tal Young descubrió la oxitocina que, en principio,
sirve al desarrollo entre las madres y los hijos.
¡Madre de mí!
¿Siempre Edipo de por medio?
Y gracias a él, a partir de ahora, habremos de descartar las ostras , el chocolate,
la miel, los cien gramos de nueces, las copitas de anís,
los dos pianitos, el violín en la mesa, y el amor inadecuado;
no sea cosa de andar perdiendo tiempo en la vida.
¡Qué será de mi y de mi historia?
¡En adelante habrá un test!
De compatibilidades.
¡Nunca más un error!
Y nada de andar pensando ni siquiera en la poesía.
¡Por siglos de los siglos, nos engañaron, esos astutos poetas!
¿Quienes se creen que son?

Estoy seguro que esto,
no es nada más que el principio.
Porque hay un signo social
que viene trás de la acción:
¿cómo sabrás que me gustas, si no te lo digo ahora?
¡Esto es crucial!
¡ Me gustas, y quiero, hacer el amor contigo!
¡Por eso te miro ahora, y trato de verme en ti!
Y si te miro y me veo,
podré saber si eres tú
o estoy perdiendo mi tiempo.


© 2009 by Eduardo Dante Dall´Ara Fuente: http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_7136000/7136183.stm

domingo, 26 de abril de 2009

En otra luna (para Xoana)

Me mantendré sin culpas,
aunque me excite, el sabor de tu sombra,
y tu me nombres, en lo verde del prado,
donde te asustas porque me piensas,
también como joven,
y si, te digo,
éste soy yo, te miro y sonríes,
entonces tu sabes, que la hubiéramos pasado bien,
sin pecado y sin costo:
en estos casos, solo hay que vivirlo…
Adonde llega un momento en el que “hay una sola actitud respetable,
el sacarte la pollera, y darle rienda a la vida”.

Es verdad lo que digo:
Me recuerdas…
…a cuando yo era niño, y me encontré de repente
sin madre, ni padre, ni nada, pero con varios amigos
y varias prostitutas, para mi solito.
Así entré a cotizar, en el mercado de la sensualidad.
Por eso amo a las jóvenes, generosas al amor,
ellas
han sido, el “génesis de mis afectos”
¡cómo no les voy a guardar un generoso respeto,
si con ellas, nunca he sufrido yo!

Entonces a lo que hablamos:
Siempre en visión casi lúdica, a tu mirada que inquiere
y en posición prospectiva,
respondo con lo más simple,
a mi edad es imposible,
después de haberme llorado toda la vida una noche,
conténtate con saber,
que “la hubiéramos pasado bien”
si hubiésemos coincidido,
en otro tiempo y otro lugar.


© 2009 by Eduardo Dante Dall´Ara

Tríptico alterado (o sea: con sostenidos, bemoles, y becuadros)

Eleva (A Sally)

Anoche tuve un sueño;
Llegué hasta una posada marcada por el amor,
en la tierra del garbanzo blanco y de los camarones.
de los cocodrilos y las abejas.
Allá donde los antiguos guardan los suyos, en ollas de terracota.
Ése era el juego, pero bien, se consiguen
los envejecimientos, con ciertas cualidades.
Si tuviese yo,
dos dedos en la frente,
no hubiera aceptado ese convite,
porque tu sangre, si,
me pega una paliza, “me pasa por encima”,
“me embadurna la cara con el maíz y el limo”
de todos los caminos
que me mostraste allí, a través de los mares
y de las cordilleras.
He llegado por ti, entré en tu alcoba, probé la miel, y las frutas silvestres.
Pero mis dedos son, los dedos de un poeta,
a veces diminutos, y otras sin medida,
por cuanto yo lo veo, todo, de otro modo.
Entonces si, la historia, termina en lo que fue…
un sueño, nada más.

© 2009 by Eduardo Dante Dall´Ara




Desciende (A mi madre)

Jamás he visto tanta obstinación por vivir,
quizás por acompañarme,
o para que mantenga la cabeza erguida,
no vaya a ser que el destino me juegue otra pasada.
Hay cosas que no sabes
y es tarde para explicarlo.
No tengo nada, nada es de mí ni nadie,
puede arrogarse tenerme.
Ni tú, como Pandora,
al liberar todo los males del mundo,
en mi.

“Soy un hombre simple”, he dicho, y no es que “carezca de corazón”:
Sino que en él, todavía, puede batir la esperanza…

© 2009 by Eduardo Dante Dall´Ara



Anula (A mí mismo)



Hoy es domingo.
Veo la vida a través de un partido de fútbol.
Más que nada porque observo las reacciones humanas,
la belleza,
lo majestuoso del juego.
Tengo hambre
y como;
y bebo del vino de la alegrías por terminar un poema.
Pero hoy,
no soy el hambre y las ganas de comer,
soy algo más trascendente
y es simple:
soy yo y no espero,
de ti ninguna respuesta,
soy feliz conmigo.



© 2009 by Eduardo Dante Dall´Ara

Pequeña aclaración final para mis amigos. En música, las alteraciones producen en los sonidos el efecto de subir un semitono, bajar un semitono o anular momentáneamente el efecto de los mismos, de allí el título de la obra.

viernes, 24 de abril de 2009

Amor y revolución

Para Candy Castro, Kim Ki-duk (por su maravillosa película) y Gabriel Celaya.




Hoy estoy para pensar en el calor y el frío:
¿Un acto de poesía?

Yo ejerzo mi poesía,
en la penumbra de una habitación;
en mi lecho de rosas;
en “primavera, verano, invierno, y otra vez primavera”
el eterno retorno se descubre en la noche
en todas las miserias.
Y no se si es amor,
o toda una tragedia.

Mi revolución es un acto de amor.

Pero el amor,
es un acto de guerra.
Se alimenta con desgracia,
también con miseria;
y es una ebullición,
reconoce el dolor entre tus piernas.
Me releva en las sábanas negras.
Me apacigua
ante todas las cosas,
en el cielo, las estrellas
en cualquier esquina,
el prado
y la montaña.

La revolución es un acto de amor.

El amor es un acto de poesía.
“Mi poesía la ejerzo en la penumbra de mi habitación, como el amor”
Y puedo hacer revolución por todos los motivos,
también por la belleza.

Mi amor es parte de la guerra.
en el cielo, las estrellas y en cualquier esquina,
el prado y la montaña.
Reconozco al dolor entre tus piernas.
En la aurora y el ocaso de todos los sentidos.

Pero no se realiza a espaldas de mi pueblo.

Pienso primero en ti,
en mí,
y después en los hermanos.
La humanidad entera.
Y recuerdo a Celaya que alguna vez dijera:
¿Poesía?

“La poesía es un arma cargada de futuro”




© 2009 by Eduardo Dante Dall´Ara

jueves, 23 de abril de 2009

Oda a la añoranza

(“Vivir es fácil, y a veces, casi alegre”. Gabriel Celaya”)

Todo tiempo pasado fue mejor Para Candy Castro


Hojas
borradas por el viento
magnánimo en la noche.
Presión de los instantes,
Atesorados,
instituidos
por falsas amarguras.
Son horas
que se añoran;
mejor aún,
se acumulan
con intención de futuro.
El cielo,
enrojecido cielo de un ocaso:
se partió entre tus piernas,
dejándome a oscuras con el tiempo;
y yo que te pensé
como una magdalena,
por tus cuatro costados,
con alas extendidas,
decidida a volar con tus encantos.
Yo no quiero que exista
contigo esa desgracia,
se comprende.
Si estás aquí,
éste es tu lugar y tu tiempo,
no vengas con la historia
de que fuiste feliz,
más feliz,
en otro tiempo.
Yo no me la creo.
Tal vez en la poesía
pueda creer que en tus ojos
estoy viendo una estrella,
y es la única manera de que pueda entenderlo,
pues dicen que en el cielo,
en toda luz que se ve,
uno mira al pasado.




© 2009 by Eduardo Dante Dall´Ara

A “flor de lino”, tango. (de Héctor Stamponi y Homero Espósito)

En estos versos menores,
mi madre, desde la cuna;
hasta en un rayo de luna,
me supo encontrar cantores.
Y fue como que ninguna
mujer, entre mis amores;
libró a mi amor de dolores,
sin precio, gloria y fortuna.

Por eso es que en el camino
de descubrir en la suerte
el oro, desde lo inerte,
fue mi constante destino.
Es como que el yo tenerte,
sin vista, ni agudo tino,
me diera una flor de lino
para entonarla en mi muerte.


© 2009 by Eduardo Dante Dall´Ara