lunes, 19 de octubre de 2009

1637

¿Qué es lo que surgió desde las sombras, en la aurora?
¿Qué se desprendió de la noche?
¿Quién estuvo entre botones?
Para decir: “esto es impropio”
Su conducta es “indecorosa”
¿A qué jovencita ofendí con mis poesías?
Si me he hincado ante preguntas,
y he sido un tanto confesor en diversas situaciones y contextos,
y digo que merezco que me azoten, postrado,
ante el misterio y el barro.
Pero estas decisiones que,
si en manos de las máquinas, está bien, marche preso.
Al menos me dejó disfrutar de 1637 comuniones con lo bello,
unos tantos, incontables, objetos de mi asombro,
de humildad, desesperanza, vigilias con los sueños de otros sueños,
en esa pulcritud de vivir la pena de los otros,
como propia.
¡Cómo hubiera deseado!
¡Que no me jalaran desde abajo!
Con un frío botón, un “botonito”,
que me encauza,
a comenzar la historia nuevamente,
a seguir mi mascarón de proa,
y a ceñir mi capa de torero,
para hacerle una engañifa a las paredes.





© 2009 by Eduardo Dante Dall´Ara

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